
En la década del 40, el Vedado comenzó a disputarle a la Habana Vieja el centro administrativo de la Ciudad Capital.
Un factor decisivo en el desarrollo de esta tendencia lo tendría el proyecto de crear un gran complejo de edificios
administrativos estatales en torno al Monumento que dedicado a José Martí se levantaría en la llamada Loma de los Catalanes.
Entre 1953 y 1958 se produce la construcción de lo que hoy es el Memorial José Martí.